Publicado por: Cables y Eslingas

El ciclo de vida de tus equipos de elevación

Desde la elección del equipo hasta su retirada, cada etapa cuenta. Un uso adecuado, las comprobaciones periódicas y un mantenimiento correcto ayudan a conservar los equipos en buen estado y a detectar cuándo ya no deben utilizarse.

1. Elige el equipo adecuado

El primer paso es seleccionar el equipo en función de la carga y del trabajo de elevación. Compruebe la carga máxima de utilización (CMU), el peso y el centro de gravedad de la carga, el método de elevación y las condiciones de uso. El calor, la humedad, los productos químicos y los bordes afilados pueden afectar al equipo y aumentar la frecuencia de las revisiones necesarias.
Asegúrate de que el equipo sea adecuado para la aplicación, esté correctamente identificado y disponga de la información necesaria para utilizarlo de forma segura.

2. Compruébalo antes de cada uso

Antes de utilizarlo, revisa el equipo para detectar daños visibles, desgaste u otros defectos que puedan afectar a la seguridad. Las comprobaciones dependerán del tipo de equipo y de las instrucciones del fabricante. Presta atención a:
  • Deformaciones, grietas, corrosión o desgaste excesivo.
  • Alambres rotos, cocas o aplastamientos en cables de acero.
  • Cortes, abrasión, costuras dañadas o señales de exposición al calor en eslingas textiles.
  • Eslabones o accesorios de cadena doblados, retorcidos o dañados.
  • Identificaciones ausentes o ilegibles.
  • Ganchos, pestillos u otros componentes dañados.
Si detectas un defecto o tienes dudas sobre el estado del equipo, retíralo del servicio y consulta a una persona competente.

3. Programa inspecciones periódicas

Las comprobaciones previas al uso no sustituyen las inspecciones programadas ni los exámenes exhaustivos que pueda exigir la legislación. La frecuencia debe tener en cuenta el tipo de equipo, la intensidad de uso, las condiciones de trabajo, los riesgos y la normativa aplicable.
Las inspecciones que requieran conocimientos especializados deben ser realizadas por una persona competente. Conserva un registro de los exámenes, defectos, reparaciones y tareas de mantenimiento para poder consultar el historial de cada equipo.
Los intervalos de los exámenes exhaustivos dependen del equipo y de su uso. Por ejemplo, los equipos utilizados para elevar personas suelen requerir un examen cada seis meses, salvo que exista un programa de inspección que establezca otra periodicidad. Los requisitos pueden variar según la jurisdicción: confirma cuáles se aplican en tu lugar de trabajo.
En CYESA te ayudamos a revisar tus equipos de elevación, detectar posibles defectos y mantenerlos en condiciones seguras de uso.
La frecuencia de inspección depende del tipo de equipo, la intensidad de uso, el entorno de trabajo y la normativa aplicable. Nuestro equipo puede asesorarte sobre las necesidades de inspección de tus cables, eslingas y otros equipos de elevación. Contacta con nosotros para conocer nuestros servicios de inspección.

4. Mantenlo según sus condiciones de uso

Sigue las instrucciones del fabricante y el plan de mantenimiento establecido. Según el equipo, el mantenimiento puede incluir limpieza, lubricación, ajustes, revisiones de almacenamiento o servicio técnico. Protege el equipo frente a daños evitables. Guárdalo en un lugar adecuado y seco; manténlo alejado de productos químicos o fuentes de calor, salvo que esté diseñado para esas condiciones; y evita arrastrar eslingas y cables por superficies abrasivas o bordes afilados. Para reparar o ajustar equipos de elevación, utiliza únicamente métodos y componentes autorizados.

5. Retíralo cuando ya no sea seguro

Los equipos de elevación no tienen una vida útil universal. La decisión de retirarlos depende de su estado, el uso que han tenido, el entorno de trabajo, los resultados de las inspecciones y las recomendaciones del fabricante.
Retira el equipo del servicio si está dañado, presenta un desgaste superior a los límites indicados por el fabricante, carece de una identificación esencial o se considera inseguro por cualquier otro motivo.
No vuelvas a utilizarlo hasta que una persona competente lo haya evaluado y se hayan completado las reparaciones o medidas necesarias. Si presenta un defecto peligroso, no debe utilizarse hasta que se haya corregido.

Lleva un control de cada equipo

Registra la identificación de cada equipo, las fechas y los resultados de las inspecciones, así como el mantenimiento y las reparaciones. Un historial actualizado facilita la planificación de las revisiones, ayuda a detectar daños recurrentes y permite tomar decisiones informadas sobre su uso o retirada.
Una rutina sencilla puede incluir:
  • Elige el equipo adecuado para la tarea.
  • Compruébalo antes de utilizarlo.
  • Inspecciónalo según el calendario establecido.
  • Mantenlo de acuerdo con las instrucciones.
  • Retíralo del servicio cuando su estado ya no permita utilizarlo con seguridad.
Este artículo ofrece orientación general. Siga siempre las instrucciones del fabricante y la legislación, las normas y los procedimientos de trabajo aplicables.